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domingo, 31 de mayo de 2020

Fresas con piña y azúcar de menta

«...mío el olor de cada hoja, y mía una hoja para todos, y el perfume…¡Oh, divino, perfume!»
(Leigh Hunt. Ensayista, poeta y escritor inglés)
Cuando los europeos conocieron la caña de azúcar quedaron muy sorprendidos. Describieron aquella planta como "una caña que produce miel sin ayuda de las abejas". Su popularidad se hizo tan grande que en el siglo XVII se consideró un artículo precioso y continuó siéndolo hasta el siglo XIX, momento en el que fue desbancado por la remolacha azucarera.
A pesar de que se ha demonizado el azúcar, sobre todo por su uso abusivo, para mí es un condimento indispensable. No sólo proporciona dulzor, también inhibe el crecimiento de microorganismos, por eso se usa en conservas, activa las levaduras del pan y realza, como pocos endulzantes, el sabor y la textura de preparados al horno.
Cuando sirvo la fruta, me gusta hacerlo en bandeja y con frutas variadas de estación. A veces, para darle un toque distinto las perfumo con azahar o agua de rosas pero en esta ocasión he optado por un azúcar aromatizado. Para ello basta mezclar con azúcar pétalos de flores (rosa, lavanda, geranios) o semillas (cardamomo, vainilla) e incluso especias como canela o clavo. Así de simple. Todo bien seco y en tarros bien cerrados. En pocos días se puede disfrutar de un azúcar perfumado.
Pero en esta ocasión he ido por la vía rápida y he triturado el azúcar con hierbas y lo he esparcido sobre la fruta. La menta, la hierbabuena o la albahaca son perfectas para esto.

Ingredientes

  • ½ piña
  • 200 gr de fresa
  • 2 cucharadas de azúcar
  • 8 hojas de menta
Preparación
Es muy simple de preparar. Basta con mezclar 2 cucharadas de azúcar con un puñadito de hojas de menta. Machacarlas en el mortero para extraer todo su aroma y esparcirlas sobre la fruta.

Buen provecho.

miércoles, 22 de abril de 2020

Vasitos de manzana con nueces

«Aquí», murmura ella, «dormida; en el jardín leyendo; riendo, dándoles la vuelta a las manzanas en la buhardilla. Aquí dejamos nuestro tesoro...»
(La casa encantada, Virginia Woolf)
Si hago memoria, la fruta que más he consumido a lo largo de mi vida ha sido la manzana. Recuerdo que era mi tentempié en los recreos del colegio. Cuántas habré comido... Eso me hace recordar también, ya que hablo de manzanas y colegio, aquella famosa frase de latín: "mater tua mala burra est" que nadie se resistía a traducir incorrectamente: "tu madre es una mala burra", aunque supieras que lo correcto era "tu madre come manzanas rojas", las tontunas de la edad.
"Malus domestica" es el nombre científico de la manzana (Ay! las clases de latin... ) que se cultiva en Europa, porque existen entre 5.000 y 20.000 variedades. En realidad, solo se comercializan unas cuantas y mi favorita sigue siendo la Golden, que me acompañaba en mis días de colegio. 

Con esa variedad he preparado estos vasitos que pueden servirse tanto con la manzana tibia o fría. Un clásico de mi familia.

Ingredientes

  • 4 manzanas golden grandes
  • 1 yogur natural
  • 4 nueces
  • Unos arándanos rojos secos
Preparación
  1. Pelar las manzanas, cortarlas en trozos y ponerlas en una cazuela. Agregar 50-100 mm de agua (según se quiera más o menos líquida), tapar y cocerla a fuego suave hasta que quede blanda . No necesita agregarse azúcar ya que esta variedad es muy dulce (a nosotros nos gusta así).
  2. Repartirla en vasitos y colocar unas cucharadas de yogur, las nueces troceadas y unos arándanos. Listo.
Buen provecho


lunes, 3 de febrero de 2020

Kéfir con arándanos y frambuesas


Conozco el kéfir, una leche fermentada parecida a un yogur líquido, desde hace muchos años, aunque a decir verdad no lo he consumido de forma continuada.
En aquellos tiempos tenía que conseguirme yo misma el nódulo, 
con aspecto de pequeña coliflor denominado también kéfir, y no era fácil porque dependía de que te lo regalaran. Había que cuidarlo con mimo y normalmente... se me moría en verano.
Ahora, tanto la leche como el nódulo se comercializan. Ya no tengo problemas en conseguirlo y puedo disfrutar regularmente de este probiótico.
Mi forma favorita de consumirlo es esta, con frutas ácidas y un poquito de agave, mezcla perfecta.

Ingredientes

  • ½ vaso de kéfir por persona
  • Frambuesas y arándanos negros al gusto
  • Agave para endulzar
Preparación
Mezclar los ingredientes y listo. Más fácil imposible. He probado a endulzar con miel, azúcar blanca, azúcar moscabado, pero mi favorita sigue siendo está.

Buen provecho


sábado, 17 de septiembre de 2016

Crema fría de frutas de temporada


Como comentaba el otro día, apenas he cocinado en verano, es decir, que solo me he limitado a platos fríos, casi fríos, y de vuelta y vuelta en la sartén. Lo que sí he preparado en abundancia han sido cremas de fruta fría, un postre a medio camino entre el helado tradicional, lleno de calorías que nosotros debemos evitar, y el sorbete, con muchas menos calorías pero muy dañino a la garganta.
Como no dejo de buscar soluciones, encontré en la crema fría la opción perfecta gracias a la ayuda de Thermomix, capaz de triturar la fruta congelada en segundos.
Queda tan bueno como el helado, de hecho nos gusta más, y tampoco hace tanto daño en la garganta como el sorbete. Sobra decir la cantidad de calorías que se reducen, es obvio.
Tan solo es necesario mezclar fruta congelada con fruta fresca y dar la textura que se prefiera con un poco de agua. A veces he combinado la fruta con yogur o con leche de coco y queda delicioso. En cuanto al azúcar utilizado, suelo emplear dos o tres cucharadas dependiendo de la madurez de la fruta. Pero como siempre digo, esto es solo una pauta para que cada uno ponga lo más le guste.

Ingredientes para cuatro personas:
  • 150 gr de frutas congeladas al gusto (paraguaya y piña)
  • 150 gr de fruta fresca (en este caso melón cantalupo)
  • Zumo de 1/2 lima
  • 2 cucharadas de azúcar glas 


Preparación en THX:
Poner la fruta congelada en el vaso y triturar a velocidad progresiva 5-10 durante 10 segundos. Bajar la fruta con la ayuda de la espátula y añadir la fruta fresca junto con el azúcar y el zumo. Triturar otros 10 segundos a la misma velocidad. Dependiendo de la cantidad de agua que tenga la fruta y de su punto de madurez, se puede corregir la textura de la crema añadiendo cucharadas de agua (u otro líquido) hasta que quede al gusto. Depositar la crema en vasos y listo para degustar.


Buen provecho

viernes, 29 de abril de 2016

Fondue de chocolate con fresas


Me divierte enseñar a mis hijos a cocinar pero ahora se me presenta un gran reto que es el de inculcarles templanza y paciencia porque tan pronto oscilan entre el miedo que les produce una sartén llena de aceite, al arrebato creativo más semejante a la preparación de una pócima que de una receta de cocina.
Siempre les insisto en el mismo tema: buen producto, cariño y sensibilidad. Lo primero es elegir una receta sencilla, pues no por poco elaborada significa que sea mala, y luego se van haciendo modificaciones sobre el mismo tema, lo que dará lugar a otra receta distinta. Por ejemplo, esta receta de hoy no puede ser más simple: chocolate fundido, o foundue, como dicen los franceses, acompañado de fresas. Más adelante, se puede convertir el chocolate fundido en una salsa que podrá incluir otros ingredientes en distintas proporciones como especias, licores, etc, y al servirla como acompañamiento de otra cosa, se obtendrá una nueva receta, así se va aprendiendo.
Solo es necesario tener en cuenta que el chocolate se quema con facilidad y que al elegirlo éste sea de cobertura.

Ingredientes (para cuatro personas):

  • 175 gr de chocolate para repostería
  • 25 gr de mantequilla (o 50 ml de nata)
  • Una pizca de canela
  • Fresas al gusto

Preparación:
Trocear el chocolate y ponerlo en un cazo a baño María para que se derrita (o utizar el microondas a temperatura media - baja hasta que se derrita). Una vez fundido, añadir la nata y la canela. Remover y mezclar. Depositarlo en recipientes pequeños o en una fondue grande acompañado de las fresas troceadas... y a disfrutar.


Buen provecho

viernes, 22 de abril de 2016

Mermelada de calabaza y naranja


La caña de azúcar crecía silvestre en India. El rey persa Darío I se fijó en ella en una de sus campañas y se la llevó consigo, arraigando su cultivo desde entonces en el Mediterráneo Oriental. Tiempo después, los árabes invadieron Persia y se llevaron la planta al resto de los países mediterráneos. Ellos aprendieron a refinar el azúcar y a utilizarlo en confituras y dulces, hasta el mismísimo Nostradamus utilizó sus saberes alquímicos para elaborar sus confituras con miel, azúcar o vino, y lo dejó por escrito en uno de sus libros. Pero cuando realmente se popularizó el uso de este endulzante fue en el siglo XIX con el auge de la industrialización y el abaratamiento consiguiente de los precios. Desde entonces, se generalizó el uso de mermeladas, confituras y jaleas, preparaciones muy parecidas que se diferencian en que la primera se realiza con fruta triturada, la segunda con fruta troceada y la tercera con jugo de fruta. 
Tradicionalmente se preparaba con la misma cantidad de fruta y azúcar, pero cuando se hace en cantidades pequeñas, algo que me gusta más porque permite experimentar, lo rebajo considerablemente porque se va a consumir pronto.

Ingredientes (para un tarro de 300 gr, más o menos)

  • 300 gr de calabaza
  • 2 naranjas de zumo
  • 150 de azúcar
  • 1 anís estrellado

Preparación tradicional:
Hacer un zumo con las naranjas y ponerlo en un cazo junto con un trozo de cáscara lavada y cortada en juliana. Añadir al cazo la calabaza pelada y cortada en trozos. Echar el azúcar e incorporar el anís.  Cocer hasta que la calabaza se deshaga. Enfriar y guardar en un tarro de cristal.

Preparación en THX:
Poner en el vaso la calabaza y trocear 5 segundos. Añadir el zumo de naranja, el azúcar, la cáscara en juliana y el anís. Programar 20 minutos a 100ºC, velocidad cuchara y giro a la izquierda. Comprobar la textura final, y si se prefiere más espesa, incrementar el tiempo de cocción.

Nota: La receta pertenece a Bruno Oteiza y él sugería incluir unos cristales de sal ( solo una pizca) una vez enfriada, para producir un contraste de sabores y un toque crujiente. Lo menciono por si alguien lo quiere probar.


Buen provecho

domingo, 21 de febrero de 2016

Manzanas con frutas del bosque


Este invierno extraño, de temperaturas inusuales que tiene desorientadas a las plantas, va a traer una cosecha de frutas malísima. Tampoco sé si hay una razón climática para estar consumiendo fresas desde el mes de enero que, aunque tempranas, al menos están buenas. Lo que sí es cierto es lo que me está costando este año encontrar fruta de mi agrado, por eso recurro de vez en cuando a la congelada.
Los frutos rojos siempre están disponibles en los supermercados. Zarzamoras, grosellas y arándonos, son ricos en antioxidantes y excelentes colorantes naturales, así que ¡ojo! con las manchas en el mantel porque te costará eliminarlas.
Dejo aquí una de mis combinaciones favoritas: manzana, frutos rojos y yogur que puede complementarse con copos de cereales para crear un contraste crujiente.

Ingredientes (para cuatro personas):

  • 4 manzanas grandes (he utilizado golden)
  • 300 gr de frutos rojos congelados (sobrará)
  • 3 cucharadas de azúcar
  • Yogur griego al gusto

Preparación:
Descongelar los frutos. Ponerlos en una cazuela con el azúcar hasta que éste se derrita, o si se prefiere, preparar un almíbar con el azúcar y un poco de agua, y añadir luego los frutos. Reservar. Pelar, trocear las manzanas y hacer con ellas una compota (utilizar más o menos agua según sea el recipiente empleado. Yo las aso en una cazuela de las que no se necesita usar grasa y quedan perfectas). Servir la manzana en recipientes individuales, cubrir con unas cucharadas de yogur y los frutos rojos por encima.


Buen provecho

viernes, 1 de enero de 2016

Peras al vino


En las zonas productoras de vino y frutas como lo es La Rioja, un postre tradicional es la fruta preparada al vino y así suelen hacerse melocotones y peras.
Esta cocina que surge junto al río Ebro está emparentada en muchos sentidos con la vasca, la navarra y la aragonesa. Sus dulces son muy afamados y tienen reminiscencias andalusíes, como los fardalejos, hechos a base de hojaldre y almendra, o los archiconocidos mazapanes de Soto. 

Esta repostería riojana posee nombre propio: golmajería, un vocablo de raíz árabe que se utiliza para referirse a sus dulces y golosinas.
Las peras al vino son muy populares. Sencillas y fáciles de preparar, adquidirán distintos matices de color según sea el vino utilizado y su aroma dependerá de las especias empleadas. En mi caso he utilizado canela y piel de limón, pero se puede poner otras especias al gusto como jengibre, vainilla, clavo o cardamomo.

Ingredientes (para cuatro personas):

  • 4 peras (conferencia, de invierno, rojas...)
  • 500 ml de vino tinto (cada uno el que le guste)
  • 250 ml de agua
  • 4 cucharadas de azúcar
  • Un palo de canela
  • La piel de un limón (sin la parte blanca)
  • Opcional: Nata montada o helado

Preparación:
Poner en un cazo el vino, el agua, el azúcar más la canela y el limón. Hervir 5 minutos e introducir en él las peras peladas. Cocer a fuego medio hasta que estén tiernas. Sacarlas y reducir el vino a la mitad. Hacer un pequeño corte a la base de las peras para que se sujeten y rociarlas con la salsa de vino. Así de simple.

Buen provecho

viernes, 18 de diciembre de 2015

Tarta fina de pera


Cuando se dice la palabra tarta, invariablemente uno imagina un preparado hecho a base de bizcocho, cremas, nata o chocolate, pero ese no es el caso de esta receta de hoy perteneciente a Bruno Oteiza, uno de mis cocineros favoritos, maestro en el arte de hacer platos deliciosos, sencillos y equilibrados.
Aunque soy golosa, no me gustan los dulces empalagosos, incluso el chocolate lo prefiero amargo. Cuido especialmente la realización del menú cuando incorporo un postre calórico para equilibrarlo en la medida de lo posible y procuro ser comedida con el dulce en general porque cuando se llega a cierta edad, hay que asumirlo, no se puede comer de todo, pero tampoco hay por qué privarse, se trata de ser moderado. Por eso esta receta resulta perfecta en ese sentido. Una base ya hecha de pasta brisa, un poco de fruta y 20 minutos de horno bastan para prepararla. Y para contentar a los más golosos, se acompaña de una bolita de helado.

Ingredientes (para 4 - 6 personas):

  • 1 base de pasta brisa (comprada o hecha)
  • 4 peras de conferencia
  • Azúcar glas
  • 20 g de mantequilla
  • 1 bola de helado de vainilla (opcional)
  • 2 cucharadas de azúcar (para hacer el caramelo)
  • Una cucharada de agua

Preparación:
Pelar las peras, quitarles el corazón y cortarlas en láminas finas. Cortar la pasta en un círculo, colocar las peras encima y barnizarlas con la mantequilla derretida unos segundos en el microondas. Espolvorear con azúcar glas y hornear en la parte baja del horno a 190ºC durante 15 - 20 minutos (según el horno) para que la masa quede muy tostada y crujiente. Si se prefiere que la fruta quede más dorada, subir la bandeja y darle unos minutos más de cocción. Hace un caramelo en una sartén con el agua y el azúcar. Apartarlo y enfriarlo sobre un cacharro con agua fría para que no se queme y hacer con dos tenedores hilos de caramelo para adornar. Acompañar si se desea, de una bola de helado.


Buen provecho

jueves, 5 de noviembre de 2015

Macedonia de frutas verdes


A veces, para quitar la monotonía a un plato, juego con los colores. Puede parecer una tontería pero es una práctica que funciona muy bien.
Desde que el arte de la buena mesa existe, se ha intentado jugar con el color para mejorar la presentación de las viandas. En el pasado se recurría a los objetos externos para decorar la mesa. En el siglo XIV, algunos eran tan extravagantes como la cola de un pavo real extendida en todo su esplendor. En los siglos XVIII y XIX el derroche de adornos era tal, que costaba diferenciar lo que era comestible en una mesa. Fue el gran cocinero Augusto Escoffier quien eliminó de la cocina todo elemento inútil, toda guarnición no comestible y todo adorno superfluo. Y hoy, la tendencia es presentar el plato como si hubiera salido de la paleta de un pintor o del boceto de un artista. Yo simplemente he empleado una sencilla armonía de verdes.

Ingredientes (para cuatro personas):

  • 100 gr de azúcar
  • Zumo de medio limón
  • 150 gr de uvas verdes sin pepitas
  • 1/2 melón verde
  • 4 kiwis
  • 1 manzana de piel verde
  • 300 ml de agua

Preparación:
Mezclar en un cazo el azúcar con el agua y llevar a ebullición durante 2 -3 minutos hasta conseguir un almíbar. Retirar del fuego y añadir el zumo de limón. Esperar hasta que se enfríe. Poner en un bol el melón cortado en cuadraditos, el kiwi pelado y cortado en rodajas y las uvas sin pepitas. Añadir el almíbar y remover. Repartir la mezcla en recipientes individuales y en el momento de servir, añadir la manzana cortada en láminas con su piel.


Buen provecho

viernes, 25 de septiembre de 2015

Piña al horno


Si me gusta tanto el otoño es porque he nacido en él, justo el primer día. Es una época deliciosa en la que no hace ni frío ni calor, luce el sol, el aire es fresco y solo pides que haya un otoño de los de verdad, de los que no se pasa de forma brusca del calor al frío.
Para celebrarlo voy a preparar un plato de fruta al horno (¡qué bien, ya no me produce agobio encenderlo!) siguiendo una receta de uno de mis cocineros favoritos: Bruno Oteiza. Me encanta su cocina. Es equilibrada, armoniosa, elegante, rápida...y me gusta aprender de él.
El postre es digno de una celebración. Una mezcla riquísima de piña, naranja, dátiles y especias, acompañados, para redondear el efecto, de una bolita de helado de vainilla. Éste no se ve en la foto porque esa fue mi ración y la elegí así, pero como siempre digo, cada uno que lo tome como quiera.

Ingredientes (para seis personas):

  • 1 piña no muy grande
  • 2 naranjas
  • 8 dátiles
  • 2 cucharadas soperas de miel
  • Nuez moscada al gusto
  • Canela al gusto
  • 2 anises estrellados
  • 1 cucharadita de maicena (opcional)
  • Helado de vainilla

Preparación:
Pelar la piña y cortarla por la mitad. Depositarla en una fuente y cubrirla con la miel, bien repartida. Lavar la naranja y rallar la piel sobre la piña. Exprimir su jugo y volcarlo en la fuente. Poner en ella los anises y los dátiles sin su hueso. Espolvorear con la nuez moscada y la canela. Calentar el horno y hornear durante 25 minutos (más o menos) a 180ºC. Sacar la piña y cortarla. Poner la salsa en un cazo y calentarla para espesarla un poco (yo puse una cucharadita de maicena que no estaba incluida en la receta, y quedó como yo quería). Emplatar colocando la porción de piña junto con los dátiles y regar con la salsa. Poner una bolita de helado si que quiere.


Buen provecho

jueves, 23 de abril de 2015

Naranjas con vino dulce


A veces preparar un postre resultón no requiere mucho esfuerzo. Unas simples naranjas peladas con esmero y cortadas en gajos resultan apetecibles. De esta forma conviertes una fruta de diario en algo especial y si además uno está a dieta, es una buena forma de vencer ese “mono” que produce privarse de dulces.
En mi caso, es la forma que desde siempre he utilizado para que mi familia comiera fruta: que les entrara primero por los ojos y así llegara con más facilidad a la boca. Y tanta perseverancia por mi parte ha hecho que ahora no puedan pasar sin ella :)

Ingredientes (para cuatro personas):

  • 6 naranjas grandes de mesa
  • Un chorrito de vino dulce
  • Hierbabuena picada
  • Un vaso de vino lleno de agua
  • Opcional: azúcar si se considera necesario.

Preparación:
Exprimir 2 de las naranjas y verter el zumo en un bol. Añadir el agua y el vino. Pelar las naranjas quitando la parte blanca. Cortar utilizando la técnica de segmentación: con un cuchillo pequeño cortar a ambos lados de una membrana blanca hasta llegar al corazón. Repetir girando la fruta (parecerá las páginas de un libro). Una vez separados los gajos, exprimir el corazón con la mano sobre el zumo para aprovechar al máximo la fruta. Remover y dejar reposar una hora. Servir decorado con hojas de hierbabuena.

Buen provecho

martes, 10 de marzo de 2015

Crema vegana de naranja


Hay personas que por principios éticos o problemas de salud prescinden en su dieta de determinados alimentos. De todas ellas, quienes más despiertan mi curiosidad son las veganas pues no consumen nada de procedencia animal, ni siquiera miel.
En sus recetarios abundan los postres y la apariencia que tienen invitan a probarlos. Suelo preguntarme: ¿es posible hacer un bizcocho sin huevos o unas natillas con leche vegetal? Sí, claro que sí. Utilizan harinas de soja, linaza o preparados para flan como espesantes, más una serie de productos que son nuevos para mí.
El resultado es muy bueno, aunque distinto. Cuando los he comido en algún restaurante vegetariano me han encantado. Supongo que como ocurre siempre, la clave es tener una buena receta y saber manejar los ingredientes.
Para iniciarme en este mundo vegano he elegido una receta que encontré en el blog
El delantal verde. Su autora la servía en media naranja pero yo he preferido servirla en vasito y acompañarla de una trufa.

Ingredientes (para cuatro personas):

  • 4 Naranjas de zumo
  • 1 sobre de polvos para flan “Potax”
  • 6 cucharadas de azúcar o edulcorante al gusto
  • Canela en polvo
  • Hojas de menta fresca

Preparación
Hacer un zumo con las naranjas y reservar. Separar un poco y disolver en él el contenido de sobre. Poner el resto del zumo a calentar y añadir la mezcla anterior. Remover hasta que hierva y apartar del fuego. Aromatizarlo con canela molida. Distribuirlo en recipientes individuales y refrigerar. Decorar con trufitas, virutas de chocolate, fresas picadas, guindas, o lo que más guste.


Nota: El hecho de utilizar flan Potax es porque este producto está hecho a base de carrogenano, (un alga que produce espesor) y no utiliza ningún ingrediente de procedencia animal.


Buen provecho

viernes, 9 de enero de 2015

Vasitos de mango


Me encanta ese regusto tan peculiar a pimienta mezclada con melocotón que tiene el mango. Es una fruta que tiene muchas posibilidades de preparación. 
Cuando la fruta está muy madura, una buena forma de transformarla en algo apetitoso es convertirla en puré y servirla acompañada de alguna salsa y fruta fresca, e incluso de helado o crema inglesa. Unas gotas de limón serán suficientes para evitar que se oxide y servida en recipientes pequeños se transforma en un postre perfecto.
No empacha, no tiene calorías vacías, se hace rápidamente, queda vistoso, aporta vitaminas, se aprovecha la materia prima ... ¿os he convencido para que lo probéis?

Ingredientes (para cuatro personas):

  • 2 mangos grandes y maduros
  • Un yogur natural griego ligero
  • Canela
  • Panela (o el endulzante que uno quiera).
  • Bolitas de chocolate y hojas de menta
Preparación:
Pelar y deshuesar la fruta. Ponerla en un vaso batidor, mezclarla con unas gotas de limón y triturarla hasta conseguir una crema. Depositarla en un vasito y cubrirla de yogur (endulzarlo al gusto). Decorar con unas rodajitas de mango o bolitas de chocolate (o lo que uno quiera) ¡Y listo!


Buen provecho

jueves, 9 de octubre de 2014

Tatin de manzana


Este es uno de los postres más afamados de la cocina francesa. Consiste en una sencilla tarta de manzana hecha al revés y según cuenta Le Cordon Bleu, nació en el restaurante regentado por las hermanas Tatin en Sologne. Como los tiempos eran difíciles y resultaba caro disponer de ayudantes de cocina, ambas hermanas trabajaban solas. Un día de intenso trajín, las prisas hicieron que una de ellas olvidara poner primero la masa para la tarta, colocando en su lugar la fruta. Ni corta ni perezosa, y ante la perspectiva de tener que tirar el postre, decidió que la masa sería la tapadera del pastel. Lo horneó, le dio la vuelta y los jugos corrieron por la dorada masa crujiente. Todo un espectáculo. Y así fue como surgió esta tarta.
Para hacerla sirve tanto el hojaldre como la masa quebrada. Yo he utilizado hojaldre comprado y he seguido la receta proporcionada por Emil Henry que es la que doy aquí abajo. Queda deliciosa, pero para nosotros, que no somos muy golosos, resulta demasiado dulce. La próxima vez que la prepare pondré la mitad de azúcar. Como siempre digo, cuestión de gustos.

Ingredientes para la masa quebrada:

  • 250 gr. de harina
  • 125 gr de mantequilla
  • 5 gr de sal fina
  • 5cl. de agua fría
  • Una yema de huevo
  • O...una plancha de hojaldre preparada.

Ingredientes para el relleno:

  • 8 manzanas de la variedad preferida
  • 200 gr de azúcar
  • 80 gr de mantequilla

Preparación:
Trabajar la mantequilla, la harina y la sal con las puntas de los dedos hasta conseguir una textura parecida a migas de pan. Agregar la yema de huevo y el agua, mezclar rápidamente y formar una bola. Sin trabajar demasiado la pasta, aplastarla con la palma de la mano y dejarla reposar una hora cubierta de film transparente en un lugar fresco.
Preparar un caramelo con el azúcar en un cazo, sartén antiadherente o molde para tarta (cada uno lo que tenga o crea conveniente). Añadir la mantequilla en trocitos y cocer uno o dos minutos. Cubrir con este caramelo el fondo de un molde.
Pelar las manzanas y cortarlas en cuartos. Disponerlas sobre el caramelo y cubrir con la masa elegida hundiendo los bordes hacia dentro. Hornear a 180 º durante cuarenta minutos (más o menos, según el horno) y reposar cinco minutos antes de darle la vuelta.


Bon appétit

viernes, 6 de junio de 2014

Crumble de frutos rojos y manzana


Este es un dulce típico de la cocina inglesa, perfecto para degustarlo como postre o merienda. Suele prepararse con frutas ácidas o ruibarbo y servirse acompañado de crema ácida o natillas. Su nombre significa “desmigado” en alusión a la capa que recubre la fruta y esta idea de crear un postre así parece que surgió como alternativa a los pasteles tradicionales tras la Segunda Guerra Mundial.
Resulta tan bueno y fácil de hacer que su popularidad ha ido creciendo, elaborándose tanto en versión dulce como salada (tengo una versión hecha con espinacas que publicaré otro día). Hay quien los hornea directamente pero yo prefiero cocer o asar primero la fruta y luego simplemente gratinarlo. También se emplean galletas trituradas para la cobertura pero a mí me gusta más la miga.
Se puede preparar con las frutas que uno prefiera. Yo he elegido para esta receta una combinación de manzana golden, mi favorita, y frutas rojas congeladas, pero queda muy bien con arándanos, fresas, manzanas ácidas, grosellas....al gusto.

Ingredientes (para cuatro personas):

  • 4 manzanas golden (reineta u otra que guste)
  • 250 gr de frutas rojas congeladas (o frescas si se tienen)
  • Una taza de harina (más o menos 150 gr)
  • 100 gr de mantequilla
  • 100 gr de azúcar
  • 50 gr de almendras molidas
  • Media cucharadita de canela
  • Una pizca de sal
  • Yogur griego ligero o crema ácida para acompañar.

Preparación:
Asar o cocer las manzanas, según se prefiera (yo las he asado en cazuela), dejándolas un poco enteras. Reservar. Poner la fruta congelada en una cazuela con unas cucharadas de azúcar al gusto y cocer. Preparar el desmigado mezclando el azúcar, la harina, las almendras, la canela y la sal con la mantequilla. Se puede poner todo en un robot de cocina o amasarlo con las manos al modo tradicional (amasando como si se pellizcara la masa y desmenuzándola con los dedos). Tiene que quedar como migas.
Escurrir las frutas y poner el jugo en una jarrita. Poner en un molde para horno las frutas rojas, encima la manzana y sobre ella el desmigado. Gratinar hasta que la superficie esté dorada. Servir acompañado de yogur o crema ácida y del jugo de fruta reservado. Seguro que lo disfrutaréis.

Buen provecho

miércoles, 4 de junio de 2014

Manzana con salsa de toffe


Dice la sabiduría popular que “una manzana al día, el médico te ahorraría” pues son muchas las virtudes que posee esta fruta.
Fue el fruto prohibido del árbol de la ciencia del bien y del mal, el símbolo de los deseos terrestres y de su desencadenamiento. Si uno refresca la memoria y recuerda cómo se inició la guerra de Troya o cómo surgió el nombre de la Gran Manzana de
Nueva York, parece inevitable pensar que algo de pecaminoso tiene esta fruta... y servida con esta salsa, me temo que el pecado será inevitable.

Ingredientes (para cuatro personas):

  • 4 manzanas golden
  • Un brik de nata para cocinar pequeño
  • 4 cucharadas de azúcar moreno
  • Una cucharada de azúcar blanca
  • 25 gr de mantequilla sin sal

Preparación:
Pelar y trocear las manzanas. Asarlas en una cazuela, al horno o como a uno le guste. Poner en un cazo la nata con la mantequilla hasta que empiece a hervir. Añadir el azúcar y remover hasta que espese.
Esta forma de preparación hace una salsa más ligera que la realizada al modo tradicional ya que la nata no lleva toda la grasa, queda más suave y clara. Al estar hecha sin el paso previo de la confección del caramelo, se evita que la nata salpique y también se evitan las quemaduras.


Buen provecho

jueves, 22 de mayo de 2014

Arroz con leche de coco y frutas


Esta receta está inspirada en los arroces dulces indios como el kheer. Estos arroces suelen estar hechos con arroz de grano largo, van perfumados con especias como el cardamomo o el azafrán y se sirven acompañados de frutos secos. 
Tenía en mi cabeza la idea de un arroz aromático y algo distinto del típico con limón y canela, buenísimo por cierto, y mira por donde encontré en el armario una lata de leche de coco de otra receta que no llegué a realizar, y me dije: pues voy a probar a ver que me sale.

Ingredientes (para cuatro personas):

  • 100 gr de arroz de arroz jazmín u otro de grano largo
  • 2 cucharadas de azúcar integral
  • Una lata de leche de coco
  • Picadillo de frutas al gusto
Preparación:
Lavar el arroz con un colador hasta que salga blanco. Ponerlo a cocer durante seis minutos con cubierto de agua. Colarlo y reservar. 

Calentar en una cazuela la leche de coco. Añadir las dos cucharadas de azúcar junto con el arroz y terminar de cocer dándole vueltas constantemente. 
Repartirlo en recipientes individuales y enfriar. Pelar y picar las frutas en trocitos pequeños y repartirlas sobre el arroz.

Nota: Si al enfriarse el arroz quedara muy denso, soltarlo con una cucharada de leche entera y remover.


Buen provecho

miércoles, 14 de mayo de 2014

Manjar de las Clarisas con fresas


Ojeando el libro de la cocina monacal de las Hermanas Clarisas, encontré esta crema de arroz que pertenece al monasterio de Tudela. Al parecer, es un postre muy tradicional en ese lugar y se desconoce la fecha en que se introdujo en su recetario.
Me decidí a probarlo porque me había sobrado harina de arroz y el tiempo de elaboración es más corto que el de un típico arroz con leche. No he seguido la receta original dada por las monjas ni tampoco el modo en que ellas lo preparan (cuecen la canela en agua y luego la añaden al arroz) sino que la he adaptado a cuatro personas y a mi gusto personal por eso le he puesto fresas picadas y el resultado ha sido este.

Ingredientes (para cuatro personas):

  • 375 ml de leche
  • 75 gr de harina de arroz
  • 75 gr de azúcar
  • 1/2 rama de canela
  • 8 fresones
  • 2 cucharadas de azúcar (o la cantidad que a uno le guste más)
  • Canela molida
  • Azúcar de vainilla y ron (o cualquier azúcar aromatizada)
Preparación:
Disolver el azúcar con la harina y un poco de leche para evitar que salgan grumos. Poner el resto de la leche con la canela en una cazuela y calentar. Añadir la mezcla de harina y azúcar y remover hasta que hierva. Apartarlo del fuego, quitar la canela y batir unos minutos más para que quede una crema fina. Repartirlo en recipientes individuales, rociar con canela molida y enfriar. Lavar y picar muy menudas las fresas y añadirle el azúcar. Remover y esperar unos minutos para que suelten su jugo natural. Repartir las fresas sobre las cremas, espolvorear con azúcar aromatizado y decorar con una hojita de menta.


Buen provecho


viernes, 9 de mayo de 2014

Melón galia con frutos rojos


Aquí traigo otro de los postres a los que denomino de andar por casa o de diario. Está hecho con fruta (para mí no hay dulce mejor) y aunque pueda parecer una tontería hacer postres tan simples, ésta ha sido la mejor forma de ir educando el paladar de mis hijos. 
Como tenía un poco de fruta congelada, le he dado salida mezclándola con fruta fresca y nada mejor para ello que un melón galia, fragante y con el tamaño perfecto.

Ingredientes (para cuatro personas):

  • 4 rodajas de melón galia
  • 2 tazas de frutos rojos congelados
  • Tres cuartos de taza de agua
  • 4 cucharadas de azúcar
Preparación:
Poner en un cazo el agua con el azúcar para hacer un almíbar ligero.
Añadir las frutas y cocer 6 minutos. Colar la fruta y reservar. Partir el melón por la mitad, a lo ancho y hacer rodajas. Quitarle la piel exterior y las semillas. Colocar las rodajas de melón en platos individuales. Disponer en el centro, una o dos cucharadas de fruta en cocida. Colocar el almíbar en un biberón de cocina o en cualquier cacharro que permita verter el líquido con precisión alrededor del melón. Decorar con unas hojas de menta y servir frío.

Nota: Un almíbar es una preparación de azúcar y agua con distintas densidades según el uso al que se destine. Se calientan ambos ingredientes hasta el punto de ebullición y el tiempo determina la densidad del líquido.

Buen provecho