sábado, 16 de mayo de 2026

Crema verde


Una receta que lleva de todo, pero se hace sola. Es de esas que te dejan el cuerpo como nuevo y, además, te apañas con lo que tengas por la nevera.

Ingredientes:
  • Brócoli (unos 350 g): Córtalo en ramilletes.
  • Un puerro, media cebolla y un diente de ajo.
  • 3 ramas de apio.
  • Un calabacín pequeño (Pélalo o no, según te guste el color más o menos intenso).
  • 100 g de espinacas congeladas.
  • Para el caldo: Una pastilla de caldo vegetal y entre 700 ml y un litro de agua (tú decides si la quieres espesita o más tipo sopa).
  • Una hoja de laurel, una cucharadita de vinagre balsámico, sal y pimienta.
  • 50 ml de crema de leche o un par de quesitos de los de toda la vida.
Preparación:
  1. Trocea el puerro, la cebolla, el ajo, el apio, el calabacín y el brócoli. Échalo todo a la olla con un buen chorro de aceite de oliva y deja que se rehogue un poco para que coja color.
  2. Cuando lo veas ya un poco pochado, añade las espinacas congeladas. Cubre con el agua, añade la pastilla de caldo, la hoja de laurel y el chorrito de vinagre balsámico. No te olvides de la sal y la pimienta.
  3. Deja que hierva todo a su ritmo durante unos 30 minutos.
  4. Después saca la hoja de laurel, añade los quesitos o la crema de leche y tritura con la batidora hasta que quede con la textura deseada.
  5. Si lo deseas ponle unas semillas de sésamo, calabaza o unos picatostes por encima para el toque crujiente.
¡A disfrutar!

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