Como dicen que el tiempo es oro, hoy olvídate de recetas complicadas. Esto consiste básicamente en picar, echar a la olla y que la batidora haga el trabajo sucio. El resultado es un color espectacular y un sabor que te va a sorprender.
Ingredientes:
- 2 remolachas cocidas (de esas que ya vienen al vacío, no nos compliquemos la vida).
- 1 puerro
- Media cebolla.
- 1 manzana (una Golden va de lujo por el toque dulce).
- 1 cucharada de semillas de hinojo (el secreto para que sepa a gloria).
- 1 yogur griego natural (para darle el puntito cremoso).
- Zumo de limón, aceite, sal y una pastilla de caldo vegetal.
Preparación:
- El sofrito base: Pilla la cebolla, el puerro y la manzana y córtalos en daditos. No hace falta que sean perfectos, que van a acabar triturados. Échalos a la olla con tres cucharadas de aceite y deja que se pochen con calma hasta que estén blanditos.
- Dale alegría: Coge las semillas de hinojo, dales un buen meneo en el mortero para que suelten todo el aroma y para adentro.
- Al agua patos: Añade las remolachas troceadas, cubre con un litro de agua (más o menos) y tira la pastilla de caldo. Deja que todo hierva tranquilamente entre 20 y 30 minutos.
- El toque final: Apaga el fuego y añade el yogur griego. Prueba un poco para ver cómo vas de sal y añade el chorrito de zumo de limón para darle ese "punch" de frescor.
- A tope de potencia: Pasa la batidora hasta que te quede una crema fina y suave.
¡Y listo! Ya tienes una cena de diez que entra sola. Si quieres quedar como un chef, tírale por encima unos frutos secos o un chorrito de aceite de oliva antes de servir. ¡A disfrutar!

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